El cuidado de pies en verano merece la misma atención que el del resto del cuerpo, aunque suele quedar en un segundo plano. El calor, las horas de pie, las sandalias y el contacto constante con el sol, el agua y las zonas comunes de piscinas y playas dejan esta zona más seca, cansada y expuesta de lo habitual. Con unos pocos gestos diarios es posible evitar la mayoría de estas molestias y disfrutar de unas piernas y unos pies más ligeros durante todo el verano.
¿Por qué los pies y las piernas sufren más con el calor?
Con las temperaturas altas, los vasos sanguíneos se dilatan para ayudar a regular la temperatura corporal, lo que puede provocar esa sensación de piernas pesadas o hinchadas al final del día, sobre todo si se ha pasado muchas horas de pie o sentado. Al mismo tiempo, la piel de los pies queda mucho más expuesta que el resto del año: las sandalias, la arena caliente o el suelo de la piscina favorecen la sequedad, la dureza en los talones y una mayor sudoración, que a su vez aumenta el riesgo de rozaduras e infecciones por hongos.
Higiene y prevención de hongos en los pies
Las zonas húmedas y compartidas del verano, como piscinas, duchas o vestuarios, son el entorno perfecto para el desarrollo de hongos si no se toman unas mínimas precauciones. Estos gestos sencillos ayudan a reducir el riesgo:
- Lava y seca bien los pies cada día, prestando especial atención al espacio entre los dedos.
- Usa chanclas como barrera al pasar por duchas, vestuarios o el acceso a la piscina.
- Evita compartir calzado o toalla con otras personas en estos espacios.
- Cambia de calcetines o calzado si notas humedad excesiva a lo largo del día.
Mantener esta rutina de higiene, aunque parezca un gesto menor, es una de las formas más eficaces de llegar al final del verano sin sustos en la piel de los pies.
¿Cómo aliviar la pesadez de piernas cansadas?
Cuando aparece esa sensación de piernas cansadas, el frío es uno de los aliados más eficaces, ya que ayuda a contraer los vasos sanguíneos y a reducir la hinchazón. El gel frío para piernas cansadas de Kefus está pensado precisamente para ese momento del día: se aplica con un masaje ascendente, desde el tobillo hacia la rodilla, y su efecto refrescante se nota casi al instante. Guardarlo en la nevera durante los meses de más calor potencia todavía más esa sensación de alivio.
¿Hidratación diaria para pies y piernas resecos?
El sol, el cloro y el agua salada resecan la piel de piernas y pies más de lo que parece a simple vista, por lo que la hidratación diaria no debería saltarse ni siquiera en los días de más playa. Una crema corporal con ingredientes naturales como el aloe vera o la rosa mosqueta ayuda a devolver la elasticidad a la piel y a suavizar zonas más ásperas, como talones o rodillas, sin dejar sensación grasa ni pesada. El mejor momento para aplicarla es por la noche, cuando el pie ya no va a rozar con el calzado durante varias horas.
No olvides proteger los pies del sol
Los pies son una de las zonas que más se olvidan a la hora de aplicar protección solar, a pesar de estar muy expuestos gracias a las sandalias. El dorso del pie, el empeine y los tobillos reciben la radiación de forma casi directa, por lo que conviene aplicar crema solar en estas zonas con la misma constancia que en el resto del cuerpo, renovando la aplicación tras cada baño.
Si además los talones están especialmente duros o agrietados, merece la pena reforzar la rutina con una crema reparadora de pies específica, ideal para esas zonas más ásperas. Está disponible en formato stick de 30 ml, fácil de llevar en el bolso o la maleta, y también en tarro de 125 ml o tarro de 50 ml, más cómodos para aplicar cada noche en casa.
Rutina sencilla para cuidar pies y piernas este verano:
No hace falta dedicar mucho tiempo para notar la diferencia. Esta tabla resume los gestos clave según el momento del día:
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Momento del día |
Qué hacer |
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Por la mañana |
Aplica protector solar en tobillos y empeines antes de salir de casa. |
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Al llegar a casa |
Aplica el gel frío sobre las piernas con un masaje ascendente para aliviar la pesadez del día. |
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Por la noche |
Hidrata pies y piernas con la crema corporal, prestando atención a talones y rodillas. |
Repetir estos gestos cada día, y no solo cuando las piernas ya están muy cansadas o la piel muy reseca, es lo que marca la diferencia al final del verano.
Dale a tus piernas y pies el descanso que se merecen este verano
Cuidar bien de pies y piernas en verano no exige una rutina complicada, solo constancia: una buena higiene, protección solar en las zonas que se olvidan y un momento de frescor con el gel frío para piernas cansadas de Kefus son suficientes para llegar al final de cada día de calor con las piernas más ligeras y la piel cuidada.
